Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Gato Pérez

Acerca del sitio

Gato Pérez son las crónicas gatunas de un gato del montón, un zape sin zipi, un tres tristes tigres, o en éste caso, un gatito resultón.

Búsqueda

Categorías

Mi Padrino Humanoide

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Estadísticas

Miércoles, 12 de enero de 2005

¡Gato Pérez attack!



Esto es nuevo para mí, un sitio donde poder dejar mis impresiones de forma escrita, y encima gratis. Quizás algunos de ustedes habrán visto weblogs contado por perros, o por gatos, pero, ¿¿acaso leyeron alguna vez a un gato enmascarado??. ¿No?, pues si me lo permiten les haré una breve introducción de lo que ha sido mi vida.

Yo no fui siempre una bola de pelo con bigotes, no, no, yo nací siendo un humano, una palabra de la que cada vez dudo más de su significado, pero bueno, humano al fin y al cabo. Mis padres eran humanos, como no, o al menos todo lo humanamente que podían serlo. Mis padres tenían por aquel entonces a Gazz, un gato como la mascota de la casa. Gazz era un gato arrogante, envidioso y rastrero, tuvo engañados a mi padre todo este tiempo haciéndoles creer que era todo un amor de gato. ¿Qué cómo sé todo esto?, pues porque el propio Gazz me lo contó. Vale, ya sé que esto parece un culebrón venezolano y yo Carlos Mata, pero no, todo tiene una explicación. Cuando yo contaba ya con tres meses, mis padres me dejaron con una canguro una noche, con la canguro y con Gazz. Gazz, osea mi padre - lo sé, menudo lío - aprovechó aquella noche para hacerme una visita a la cuna. Se podría decir que yo era su enemigo, el rival que le apartaría de sus amos. Aquella noche Gazz se subió a lo alto de la cuna ejecutando siempre los más sibilinos movimientos, me destapó la mantira con una de sus afiladas garras y me miró con sus ojos brillosos. Al cabo de un rato la canguro entró en la habitación y se puso a chillar, Gazz huyó saltando por la ventana, sabiendo que había cuando sus amos se enterasen de lo sucedido lo deportarían a un centro de acogida, o algo peor.



Nunca me quedó claro que pasó aquella noche, Gazz nunca quiso entrar en detalles, - más adelante tuve otros encuentros con Gazz, pero eso ya lo contaré en otra ocasión- desde entonces mi cuerpo fue cambiando a medida que iba creciendo, mis orejas terminaban en punta, mis ojos brillaban en la oscuridad ¿y mis bigotes?. Tuve bigotes antes de llegar a la dichosa adolescencia, con eso lo digo todo. Fue una una fría noche de noviembre, ocho años después cuando todos esos pequeños detalles felinos se hicieron patentes a ojos de mis padres, así, a lo bestia. ¡Me había convertido en un gato!. A la mañana siguiente cuando vino a despertarme mi madre se encontró con una bola de pelo con bigotes, ese era yo. Mi madre aterrorizada cogió la escoba y empezó a pegar escobazos en la cama, afortunadamente logré salir de allí por patas, y nunca mejor dicho. Nunca más pude volver a mi casa, no podía volver de esa manera, tenía que averiguar el por qué de todo este disparate gatunil.

Es por eso que ahora vago por las calles en busca de respuestas, en busca de Gazz. Pero el camino es largo, y los problemas también. Que mejor que relatarlos a modo de crónicas. Quién sabe, a lo mejor algún día lo podrán leer mis padres y maullaremos, digo..y nos reiremos todos de esto.

Por cierto, me llaman Gato Pérez.

Por: Gato Pérez | General | Comentarios (4) | Referencias (0)

Comentarios


Gato malooo... tenemos cuentas que arreglar tú y yo, gatito.

Gazz | 12-01-2005 18:22:57

Jajaja, acabo de ver este post.
Menuda historia, tensión, intriga..
y dolor de barriga! :p

Qué inquietante este Gazz..

Bachi | 21-01-2005 00:00:29


jeje...y eso que todavía no te he enseñado una foto de Gazz. Cuando te la enseñe te caes de espaldas de miedo!. ¡Miau!

Gato Pérez | 22-01-2005 12:42:58

Estas cronicas me matan de la risa son bastante buenas no puedo evitar reirme de la gracia k hacen muy bien maullado gato perez

mika super gata | 23-07-2005 00:21:02

Comentar


Recordar datos