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Gato Pérez

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Gato Pérez son las crónicas gatunas de un gato del montón, un zape sin zipi, un tres tristes tigres, o en éste caso, un gatito resultón.

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Miércoles, 12 de enero de 2005

Viaje con nosotros




Una de las cosas que más detesto es cuando son los chistes malos.

¿Por qué ladran los perros a los coches?

Porque llevan gato.

Ja, ja y ¡JA!. Permitirme que me ría ante tanta comicidad. Aunque bien pensado soy afortunado, los perros en estos casos salen perdiendo, pobres chuchos. Pobres botarates. Hablando de coches, una vez, hace ya años de esto, me quisieron meter en un Seat 1430. Por aquel entonces tenía un amo que se resistía a comprarse un coche con aire acondicionado. Lo de amo lo digo por decir algo, se creía que yo le pertenecía o algo parecido, no saben los humanos que es todo una farsa, un camelo para que me puedan alimentar mientras hago mis escapaditas nocturnas. Aquel verano decidió llevarse a toda la familia a Alicante, -¡todos pa alante!. Dijo el desgraciado. Se montaron la mujer, los tres niños y la suegra. Pero no contaron conmigo. El amo me tenía cogido por el pellejo de mi lomo. Dicen que a los gatos no les duele que les cojan por el pellejo, me gustaría que se pusieran en mi susodicho, ignorantes bocasucias. Me miró, le miré con ojos llorosos, intentando un chantaje emocional, me volvió a mirar, le miré otra vez, miró el maletero abierto y ¡ZAS!. ¡ El muy hijo de puta me metió en el maletero!.



Mientras maullaba desesperadamente entre el equipaje, llegué a oír como el hombre le día a los niños y a su mujer que no me iba a pasar nada, que tenía siete vidas y no sé que más chorradas. Y lo peor de todo, aquel coche no tenía aire acondicionado ni nada, un horno.

Cuando llegamos a nuestro destino y abrió el maletero, sólo pasaron unos segundos, los justos para coger impulso, saltar a su cabeza y dibujarle una cara nueva con mis cuatro zarpas. Por gañan. Afortunadamente eso ya es agua pasada. Pero bueno, a lo que iba, hablábamos de chistes no?. Pues otro.


¿Por qué mueve el rabo un perro?

Porque el rabo no es capaz de mover al perro.

Pobres botarates, se ganan a pulso lo de perritos falderos.

Por: Gato Pérez | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

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