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	<title>Gato Pérez</title>
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	<description>Gato Pérez son las crónicas gatunas de un gato del montón, un zape sin zipi, un  tres tristes tigres, o en éste caso, un gatito resultón.</description>
	<dc:language>es</dc:language>	<dc:date>2005-10-22T13:37:00Z</dc:date>
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<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/02/08/cats_el_musical">
	<title>Cats: el musical</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/02/08/cats_el_musical</link>
	<dc:date>2005-02-08T00:32:20Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<br />
<img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/musical-cats.jpg" /><br />
<br />
No hace mucho, me enteré de que iban a traer a España <a href="http://www.elmundo.es/metropoli/2004/02/18/teatro/1077117160.html">el musical CATS</a>, famoso en el mundo entero por su arrollador éxito y su permanencia en los carteles durante 20 años representándose ininterrumpidamente. Y digo yo, un musical de estas características, necesitará un gato como yo, con mis innegables cualidades para la danza. ¿¿Quién mejor que yo para interpretar a un gato??. <b>Gazz</b> se enteró al igual que yo de los castings que se iban a celebrar, pero cayó en el primer asalto, temían que les fuera a gafar la obra un gato negro. Así fue como tuve vía libre para proclamarme el rey de los gatos en dicha obra teatral. <br />
<br />
Pero al presentarme a la primera prueba no conté con algunos pequeños problemas que iba a tener  con la dirección. Me llamaron por mi nombre, subí al escenario y acto seguido me pidieron que maullara. Pues vaya prueba, ¡si eso está chupado!. Les dediqué un recital de maullidos con todo tipo de tonalidades, hasta les regalé un par de ronroneos. Luego me dijeron que me pusiera en cuclillas y que saltara a cuatro patas. <b>¡Hale hop!</b>. Salté como si fuera un estúpido monigote. Los gatos no saltamos por ahí sin ton ni son,  si no es para trepar por una valla, subir a un árbol o cualquier otra cosa que merezca la pena de saltar, un salto porque sí es una tonteria, nosotros no vamos dando saltitos por ahí como Caperucita roja. Pero salté. Todo fuera por hacerme con el papel. Luego me dieron un tu-tu y me dijeron...<br />
<br />
 <i>- Tú, tu tu-tu.<br />
<br />
- ¿Mande? (miau en idioma gatuno).<br />
<br />
-Que te pongas el tu-tu he dicho. Dijo un ayudante de dirección alargando el brazo para pasarme el tu-tu.<br />
<br />
- Pero yo yo?. Tartamudee.<br />
<br />
- Sí, tú,  tu tu-tu.</i><br />
<br />
<br />
Miré al humano con cara de extrañeza y pensé qué capítulos del curso gatuno-humanoide, humanoide-gatuno me debí perder. Cogí el dichoso tu-tu y me lo puse como pude. Luego me pidieron que bailara para ellos, como un gato. ¿Cómo un gato?, pensé yo. No sé como bailará los otros gatos, pero yo bailo al <a href="http://web.tiscali.it/silviodr/dance2.jpg">estilo Travolta en Pulp Fiction</a>, sólo me faltaba Uma Thurman. La comotiva que tenía frente a mí quedó boquiabierta con mis innegables dote de bailarín experimentado. Apuntaron cuatro garabatos en sus libretas. Luego, el mismo ayudante de dirección se me volvió a acercar y para pasarme esta vez un traje de lycra.<br />
<br />
<i>- Puedes cambiarte ahí detrás. Me dijo señalándome con biombo con el dedo.<br />
<br />
- Pero.... ¿para qué?. ¡Sí voy ideal!. Mis bigotes, mis patitas, mis orejillas, miz zarpas..<br />
<br />
- Señor Pérez, haga lo que le pedimos, recuerde que esto es un casting y tiene que hacer todo lo que le pidamos.<br />
<br />
- ¿¿Pero por qué??. ¿Pero no ven que no me hace falta disfraz alguno?.<br />
 <br />
- Señor Pérez, cómo vuelva a objetar algo suspenderemos la entrevista.<br />
<br />
- ¿¿Pero por qué??.</i><br />
<br />
Y así fue cómo el mundo perdió a una prometedora estrella del musical gatuno por antonomasia. Ellos se lo pierden, ¡hum!.<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/27/instinto_basico">
	<title>Instinto básico</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/27/instinto_basico</link>
	<dc:date>2005-01-27T21:13:37Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<br />
Esto es increíble, todavía me tiemblan las patas y se me arrugan los bigotes con sólo pensar lo que me ocurrió el otro día. Se trata de mi nueva dueña y de sus extrañas costumbres que suele tener en casa. <br />
<br />
Hará unos tres meses que vivo con ella, es una chica soltera de treinta y tantos años, la cual  invita a uno novio o rollete diferente cada fin de semana a su casa, y claro, allí estoy yo viendo las idas y venidas de los novietes y las idas y venidas en la cama de la susodicha. La chica se llama <b>Marcela</b>, y le va que ni pintado su nombre. Es como si estuviera continuamente en celo, celada eternamente. Éste último fin de semana  me las tuve que ver con uno de sus rolletes amenazándole con mis gruñidos felinos para que depusiera su actitud, debido a su insistencia por curiosear  los cajones de la casa, aprovechando que Marcela estaba duchándose. Deponga su actitud, le decía una y otra vez  enseñándole mis colmillos, pero nada, no entendía el idioma gatunil. Pero si hay algo que todo el mundo conoce es el dolor. Al ver que insistía en buscar en el cajón de las braguitas, me lancé  a su entrepierna sacando mis zarpas, para luego dejarme caer por su pierna izquierda rajándole el pantalón de arriba a abajo, como si fuera el mismísimo pirata barba roja deslizándome cuchillo en mano por la vela del barco que quiero abordar.<br />
<br />
No os  podéis imaginar el chillido de nenaza que soltó el tío, aulló de dolor. ¡Viva la comunicación sin fronteras!. Marcela salió apresuradamente de la ducha recogiéndose el pelo con una toalla. <br />
<br />
<i>- ¿Qué ha pasado Nacho?. ¿Qué es todo ese jaleo? <br />
-  ¡Aaauhh, aauhh!, tú gato se ha vuelto loco, se me ha tirado a la pierna como un poseso sin yo hacerle nada y me ha arañado  toda la ..aauhh...llama a una ambulancia, creo que me ha desgarrado un huevo, ah, ah, dios...</i><br />
<br />
Al rato llegó una ambulancia que se llevó al playboy de turno y nos dejó solos por fin. Marcela se excusó  de no poder acompañarle puesto que no podía dejar solos a sus mascotas, osease, a su serpiente  pitón y a mí. Sí, sí, he dicho bien, una serpiente pitón de casi dos metros de largo. Marcela adora a esos reptiles rastreros (nada personal contra ellos, es que son así) y tenía un terráqueo exclusivo para su serpiente pitón. Y allí nos quedamos aquella noche de sábado, compuestos y sin playboy a la vista.<br />
<br />
El caso es, que como ya dije antes, mi ama Marcela necesita copular tanto como respirar. Después de cenar un triste plato de ensalada, luego finiquitó su cena zampándose media caja de bombones de chocolate que le regaló nuestro amigo el playboy.  Después del atracón de chocolate me dió mi comida de lata, me acarició las orejillas y se fue a su habitación para ponerse cómoda. ¡Miau!, vaya si se puso cómoda, a su vuelta volvió tal y como la trajeron al mundo, en pelota picada.  La miré con cara de gato flipado, me fue imposible obviar sus evidencias. Los pechos de mi ama tenían una extraña batalla con la ley de la gravedad, sus pezones miraban hacía arriba como si fueran los pitones de un toro. Hablando de pitones, me puse a maullar como un gato en celo al ver como mi ama sacaba a la serpiente pitón, dejando que la susodicha se enroscase por todo su libidinoso cuerpo. Miau, miau decía yo, y Marcela con la serpiente a cuestas no se le ocurrió otra cosa más que darme un platito de leche. <b>¡¿Quién quiere un plato de leche?!, ¡leche!</b>. Me dedicó una caricia en la barbilla y me regaló una sonrisa. Dió media vuelta  y se espacharringó con la pitonisa rastrera. <br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gato%20espantado.jpg" /></center><br />
<br />
Por los bigotes del gato Félix, que me aspen si la tía no quería montárselo con la pitón. Efectivamente, Marcela indicó el camino que debía seguir la pitón, la ruta a seguir  era la caverna húmeda del chichi-navo, una caverna de gran interés socio-cultural, declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco.  Por Azrael, que en gloria esté, que vi como la pitón penetró a la insaciable de mi ama, de tal manera, que los ojillos de la encantadora de serpientes le hacían chiribiris, dejando la mirada perdida, retozando de gusto por el sofá. No quiero ni pensar las cosas que puede hacer un bicho ahí con una lengua bífida. Y así se tiraron las dos , jugando a los frotamientos y a las búsquedas lascivas. Yo me quedé unos minutos extasiado, viendo la escena <i>-recuerden que soy medio gato medio humano-</i> con los ojos como platos, preguntándome porqué mi ama no me invitó a su fiesta particular. Yo habría podido saciar sus instintos más animales con un recital de ronroneos y de frotamientos peludos, todo por la ama. Pero nadaaaa...por lo visto si lo de la lengua bífida son unos puntos de más para el jugueteo,  tener la lengua más rasposa que una lija resta muchos puntos al asunto. <b>Cest la vie</b>.<br />
<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/24/gato_perez_reflexivo">
	<title>Gato Pérez reflexivo</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/24/gato_perez_reflexivo</link>
	<dc:date>2005-01-24T16:28:51Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gato%20leon.jpg" /></center><br />
<br />
A veces me miro en el espejo y me veo hecho un machote, con pelo en el pecho y largas melenas. Poseedor de un potente no maullido, sino rugido, capaz de espantar a todos mis oponentes. Otras veces veo mi simple reflejo, un gatito de la calle, curioso y resultón, siempre repitiéndome las famosas preguntas. Quién soy?, de dónde vengo?, a dónde voy?.<br />
<br />
Los gatos somos reflexivos y flexibles, pero gatos al fin y al cabo.<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/22/gatos_ilustres">
	<title>Gatos ilustres</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/22/gatos_ilustres</link>
	<dc:date>2005-01-22T12:40:08Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<br />
<br />
<br />
Hoy me gustaría mostrarles a algunos de los gatos ilustres (más que un servidor si cabe) que han hecho historia en este mundo de gatos y humanos. <br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/los_suaves.jpg" /></center><br />
<br />
<i>Este es el gato de <a href="http://www.rockmusic.org/suaves/">los Suaves</a>, el grupo de Yosi y compañía. La cara de este gato está en los coches y en un montón de camisetas de fieles rockeros. Es todo un clásico ya.</i><br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/stray%20cats.jpg" /></center><br />
<br />
<i>Estos son tres gatos, medio músicos, medio gatos, los <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2004/07/23/enespecial2/1090543694.html">Stray Cats</a>, un grupo de Rockabilly que hicieron furor a principios de los ochenta. Todavía hoy día maullo de emoción escuchando la guitarra de <b>Brian Setzer</b>.</i><br />
<br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/garfield.gif" /></center><br />
<br />
<i>Este gato es de sobras conocido por todos, es mi amigo <a href="http://www.garfield.dreamers.com/">Garfield</a>. Como ven, sufre los mismos problemas que yo al tener un ratón todo el tiempo en sus zarpas.</i><br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/catwoman.jpg" /></center><br />
<i>Lo confieso, <a href="http://www.superchicos.net/catwomansupergata.htm">Catwoman</a> es mi amor platónico. Le sienta de fábula la el cuero. Le he mandado cartas, emails, flores... de todo, pero ella ni caso. No se cree que yo también soy medio gato medio humano, sólo que físicamente soy un gato, de orejas a rabo. Con el cruce que podíamos hacer con nuestros supergenes, que gatitos más monos ibamos a tener. Snif.</i><br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gatoperez-elborn.jpg" /></center><br />
<br />
<i>Este señor curiosamente se llama igual que yo, <a href="http://www.el-mundo.es/laluna/2003/204/1042185540.html">Gato Pérez</a>, ¿quién de los dos se habrá será copiado tan vilmente?. Fue el rey de la rumbeta catalana a principios de los ochenta. Su rumba, su salseta, sus poéticas letras y homenajes a Barcelona hacen de él una persona querida tanto por los humanos como por los gatos. Y recuerda, Todos los gatos son pardos.</i><br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/cheshire.jpg" /></center><br />
<i><a href="http://www.gatofeliz.com/Chessire.htm">El gato de Cheshire </a> me recuerda a Joker, siempre luciendo esa risa psicópata. ¡Los gatos no sonríen tanto!.</i><br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gato%20felix.gif" /></center><br />
<br />
<i>El Gato Felix, es otro dibu la mar de divertido. Y encima es negro, ¡como Gazz!, pero es un gato 100%100 legal.</i><br />
Y bueno, ya está bien por hoy de gatos ilustres, a ver que va a pasar con tanta competencia. Lo gracioso de todo es que buscando, buscando, me he encontrado <a href="http://www.telco.es/fersprat/galeria.htm">esta página </a> donde a una mujer se le ocurrió la misma originalísima idea que a mí. Y luego contra todo pronóstico, voy y me encuentro <a href="http://espanol.geocities.com/web_gattos/famosos.htm">otra página </a> que tiene la misma genial idea. Gato, a tus ratones...<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/19/samantha_la_diosa_de_l_amour">
	<title>Samantha, la diosa de l´ amour</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/19/samantha_la_diosa_de_l_amour</link>
	<dc:date>2005-01-19T16:22:35Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<br />
En el post anterior conté mis encuentros con el líquido diabólico, pues bien, Hoy os voy a contar lo que hice una vez por amor. Bien cierto es que el amor nos reblandece la sesera, o eso o el agua, una de dos.<br />
<br />
Hace unos tres años lideraba mi propia pandilla de gatos callejeros, nos hacíamos llamar <b>"los zapes"</b>, como queriendo decir que nosotros mismos dábamos más miedo que el grito de guerra de los humanos. En la pandilla estaba el chulo, el chulo sensible, el bestia, y los tres mininos tontorrones. Yo era el chulo sensible, al más puro estilo <b>Travolta</b> interpretando a <b>Danny Suko </b> en <b>Grease</b>. Aquella tarde fuimos a la piscina municipal para lucir nuestros cuerpos salerosos y peludos para deliete de las féminas del lugar. He de aclarar que la piscina estaba cerrada al público, estaban haciendo reformas en las instalaciones y los únicos ocupantes de la misma eramos nosotros,  los gatos. Y allí estaban ellas, <b>"las sapristi"</b> la pandilla de gatas más monas de la ciudad, sus ojos camelaban el aire, un sólo roce de sus bigotes te elevaba a los cielos, un simple ronroneo suyo te ponía más, más...te ponía vamos. Y allí estaban, Cindy, Megan, Rizzo y Samantha, estiraditas en las gradas de enfrente.  Yo estaba coladito por Sam desde el verano pasado, era una gata parda de alta cuna, algo demasiado lejano de mis posibilidades. Al rato Sam se levantó y cuchicheó algo con sus amigas, para luego dirigirse hacía la piscina. Se colocó al filo de la piscina y se puso a mirar el fondo. <br />
<br />
<i>- ¿Se te ha perdido algo Sammy?. </i>Maulló Penco, el chulo de la pandilla.<br />
<i>- No.</i> Conestó escuetamente Sam. Las respuestas de Sam siempre eran breves, como si se le fuera a escapar el alma por la boca en medio de una frase.<br />
<br />
Dicho eso se tiró al agua acabando por perderse por las profundidades de aquel líquido diabólico. Yo me asusté tanto que corrí hacía piscina raudo y veloz. ¡Se estaba ahogando mi amor!. Mi amor secreto sí, pero no dejaba de ser mi amor, tenía que hacer algo. Mis compañeros me dijeron entre risas y maullidos que me lanzara a salvarla, que no tenía los suficientes bigotes como para meterme allí dentro. Les miré, miré el agua de la piscina, miré a las amigas de Sam, volví a mirar el agua y empecé a oír risas burlonas. Y me tiré. De ahí viene lo que decía antes, que el amor reblandece los los sesos, o los sentidos, o los acentua o yo que sé. Es como una explosión de sentimientos que ignorabas que pudieras tener.  Me tiré de forma estrepitosa, no paraba de chapotear y de maullar con desesperación. ¿Cómo podía haber hecho algo así?. Estaba empezando a tragar demasiada agua y no veía la orilla por ningún lado, todo yo era un revoltijo de nervios y de pataletas. De pronto, sentí una pata en mi lomo, ¡dios!, era el dios de los gatos que vino a llevarme con él. ¡No!, yo no quería abandonar éste mundo sin poder tener entre mis patas a la bella y encantadora de Sa. -¡Te quiero Sam!, ¡siempre te he querido!, <b>¡¡ meeeeuuuuaaah!!</b>.  Escuché unas risitas a mi lado, ¡era Sam!, me dió un abrazo con sus suaves patas y dejé de chapotear, perdí de vista el mundo por un momento, mi sueño se estaba cumpliendo. Tenía a Sammy entre mis patas, ¿o era al revés?, es igual, me dejé llevar por el momento.<br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gata-piscina.jpg" /></center><br />
<center><i>Samantha; Diosa del agua</i></center><br />
<br />
Mientras yo seguía en el limbo, Samantha me llevó hasta la orilla donde nos esperaban los chicos que me sacaron del agua pillándome con sus zarpas. Una vez fuera, tumbado y combulso por el mal trago, pude ver como salía Sam de la piscina, con ese gorrito tan mono en la cabeza,  tan divina, tan...¡pero será perra!, ¡si sabía nadar!. Me tomó el pelo de mala manera. Me enfadé con ella, con los de mi pandilla, con todos y con todo, había hecho el ridículo. Los chicos se fueron con las sapristi a dar una vuelta, quedándonos a solas Sam y yo. En esto que Sammy me dice con esa voz suya tan sugerente;<br />
<br />
<i>- Siento haberte engañado Gato. Las gatas me dijeron que te gustaba, me sugirieron  que simulase que me ahogaba para ver que hacías. Lo siento mucho, no creí que llegases tan lejos por mí.<br />
- Pero, pero, ¿sabes nadar?. </i> Pregunté completamente descolocado.<br />
<i>- Sí que sé, mis amos me enseñaron a nadar cuando de cachorrita, no recuerdo haber sentido pánico por el agua nunca, que tonteria. ji ji ji..<br />
- Que horror, he hecho el ridículo. Y encima me habrás escuchado maullar estupideces y...</i><br />
<br />
Sam me hizo callar con un lametón en los morritos, un lametón que dio paso a más y más lametones que nos dimos. Y allí nos quedamos, tendidos en el suelo, espachurrados el uno con el otro. El amor te reblandecerá la sesera, pero se está taaaan agustito...<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/18/aseados_somos_y_en_el_camino_nos_encontraremos2">
	<title>Aseados somos y en el camino nos encontraremos</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/18/aseados_somos_y_en_el_camino_nos_encontraremos2</link>
	<dc:date>2005-01-18T17:24:00Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<br />
<br />
<br />
Debo confesar que yo soy uno de esos gatos que evitan el contacto con el agua todo lo que puedo, y más. Recuerdo que una vez tuve una ama, (de las muchas que he tenido,  aunque según ellos eran ellos los que me tenían a mí, ilusos) obsesionada por la higiene doméstica, y cuando digo doméstica, me incluyo puesto que según ella era parte del mobiliario del piso, siempre listo para deslumbrar a las marujas de sus amigas. Una vez me pilló por sorpresa la maníatica de mi ama y me metió en la bañera en un visto y no visto. Fue de la manera más tonta, estábamos jugando los tres, su hija, ella  (la maníatica) y yo con un ovillo de lana. Nos lo estábamos pasando bomba, hasta que  la niña lanzó el ovillo dentro del cuarto de baño y yo que me fui para allá más contento que unas castañuelas marcando  un trotecillo juguetón, y ahí estaba la madre y, pim pam, ya estaba dentro de la bañera -siempre caigo con el viejo truco del ovillo. Maldición - <b>¡¡¡Miaaaaaauuuu!!!</b>. Al entrar en contacto con el líquido  diabólico pegué un respingo y me agarré al delantal de la desgraciada a la que se le había ocurrido tan sensacional idea. Me agarré a ella hundiendo mis zarpas en sus brazos carnosos, intentó apartarme y acabé por hacerle unos tatús de lo más graciosos con mis uñas, parecía la senyera con sus  franjas rojitas. Volvió a meterme en la bañera,  pero ya no opuse resistencia, el daño estaba hecho y lo que importaba ahora era que acabara pronto esta tortura. Tenía que haber caído desde un principio que <i>había gato encerrado </i> con tanto juego, ¡vaya  si había gato encerrado!. Palangana  de agua por aquí, palangana de agua por allá...frota que frota con la esponjita.. al final me sacó la niña y me colocó una toalla en el lomo y empezó a secarme la cabeza y demás extremidades.<br />
<br />
<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gato%20bajo%20el%20mueble.jpg" /></center><br />
<center><i>Gato receloso del canto de sirenas de sus amos</i></center><br />
<br />
¿Quién les podrá decir de una vez por todas que nosotros los gatos estamos todo el día a lametones con nuestro pelaje?, ¿que somos mucho más aseados que ellos?, ¿que con el baño pierdo mis olores de semental en celo?, ¿que no me comería una rosca en las dos semanas siguientes?. Ahora cada vez que se ponen de acuerdo mis amos para jugar conmigo con un ovillo o cualquier chorrada, huyo despavorido en busca de el refugio más cercano. Todo sea por  una vida sexual sana. <br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/17/buscarle_los_tres_pies_al_gato">
	<title>Buscarle los tres pies al gato</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/17/buscarle_los_tres_pies_al_gato</link>
	<dc:date>2005-01-17T16:48:42Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<br />
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La primera vez que escuché la expresión "buscarle los tres pies al gato" me dejó algo perplejo. Yo no conocía esos dichos y refraneros pueblerinos, era un simple  y tierno gato. Recuerdo que al escuchar a una pareja discutir de sus cosas (cosas de cornamentas varias) uno de ellos dijo "no le busques los tres pies al gato". Yo que estaba relativamente cerca de ellos dije para mis adentros gatunos <i>- ¿You talkin' to me?</i>. Sólo me faltó sacar la pipa a lo <a href="http://canales.elcorreodigital.com/servicios/cine/sansebastian2000/not300900a.html">Robert De Niro  </a> encarnando <a href="http://lasnait.perseverantia.com/archives/000055.html">Travis Bickle</a>. Miré mi  cuerpo peludo y empecé a contarme las patas. Uno, dos, tres, cuatro...cuatro, tengo cuatro, ¿qué dice el humano ese de tres pies de un gato?. ¿ Acaso me ha dado una pata de más la madre naturaleza?, ¿o es que me debería haber dado pies en vez de patas?, como los humanos, y tal vez el tercer pie sería para hacer de trípode o algo así...en ese caso, el tal Nacho Vidal tendrá tres pies,  ¿no?, ¡entonces es un gato!, ¡como yo!. Hummm..entonces, si Nacho Vidal es un gato, ¿yo qué soy?. Eran tantas las dudas que me asaltaban que decidí dejarlo estar, total, fuera lo que fuera ya no tenía remedio. <br />
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<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gato%20y%20pez.jpg" /></center><br />
<center><i>Camarada intentando buscarle los tres pies a un pez. O eso o el pececillo va a durar menos que un caramelo en la puerta de un colegio.</i></center><br />
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Luego con el paso del tiempo, visitando bibliotecas gatunas, y tratando con gatos instruidos en la historia gatunil,  me enteré que esa expresión que tienen los humanos equivale a buscar respuestas o soluciones rebuscadas mediante reflexiones y sospechas sin demasiado fundamento. O algo así. Pero que por lo visto  la frase o dicho original era "buscarle cinco pies al gato", y ahí y fue donde me mataron. Resulta que de cinco pies (o patas) pasamos a tres. Por lo visto en la antiguedad solían agarrar a los gatos por la cola (eso también podría hacerlo yo con los humanos y les puedo asegurar que saldrían perdiendo) considerando la cola del gato como su quinta pata. Pues nada, nada, ahora va a resultar que he pasado de tener tres patas, a tener cuatro, para luego acabar con cinco, y si me apuras podía decir que cuento con una sexta pata, dado que poseo unos atributos gatunos de proporciones monumentales. He dicho.<br />
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<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/14/siete_vidas">
	<title>Siete vidas</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/14/siete_vidas</link>
	<dc:date>2005-01-14T00:06:23Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
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Me gustaría aclarar en nombre de mis confelinos ciertas conjeturas, ciertas leyendas que recaen sobre nosotros, los gatos. Muy señores míos, cuando vean a un gato subido a un árbol, dejénlo, por lo que más quieran, dejénlo, si ha podido subir hasta allá arriba, está claro que podrá bajar, tarde o tempreano, pero bajará. Tienen ustedes la tremenda manía de montar una película entorno a nuestros reflejos de supervivencia, o simplemente de nuestras aficiones paisajísticas, que los gatos también tenemos hobbies. Que sí la policía, que si los bomberos, que si el vecino palitos por aquí, palitos por allá...<b>DEJEN EL DICHOSO PALITO</b>, no me hagan decir donde les pondría yo el palito. Escuchen más a sus viejos ídolos musicales, ¿acaso no entendieron el mensaje del <b>Let it be</b>?.<br />
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Otro punto oscuro es el de las siete vidas. Eso es un cuento para niños tontos, un camelo para que no sufran sus atormentadas almas. Que si somos muy flexibles, que si siempre  caemos de pie... me importa un carajo mi flexibilidad. Cuando tengo una de esas caídas, uno de esos revolcones de la vida, sufro, me cago por las patas, tengo un miedo que pa qué. Esos segundos en los que estás a merced de la gravedad, ¡y que gravedad!, sufro como el que más, veo mi vida gatunil como en una película. Veo a mi mamá, a mi papá, al lechero...¿al lechero?. Me acuerdo de mis primeros escarceos bajo la luz de la luna, buscando entre la basura, cazando lagartijas, enamorando a gatitas... mi vida. Dejen de crear falacias, duele. Vaya si duele.<br />
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<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gato%20cayendo.jpg" /></center><br />
<center><i>Compañero pasándolas canutas</i></center><br />
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A veces pienso en mi propia muerte, en el momento más tonto, el menos esperado. Cuando me ocurre me entra una congoja espantosa. Me aferro a una almohada  fuertemente, acabando por hundir mis uñas en el mullido plumón. Menudo mal rato. Luego me recompongo como puedo y me pongo a pensar en las cosas bonitas que tengo alrededor y doy gracias, gracias a todos. Gracias al lechero que me da una pizca de leche, gracias a la niña que me regala caricias, a las flores que me acompañan a la vera de los caminos. Al final me vuelvo más meloso y acabo escurriéndome por entre los tobillos de los humanos mientras entono el mejor de mis ronroneos. <br />
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 Humanos, no hay quién los entienda, pero...¿cómo  negarles su compañía?.]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/12/viaje_con_nosotros">
	<title>Viaje con nosotros</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/12/viaje_con_nosotros</link>
	<dc:date>2005-01-12T23:33:21Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
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Una de las cosas que más detesto es cuando son los chistes malos.<br />
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<b>¿Por qué ladran los perros a los coches?</b><br />
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<i>Porque llevan gato.</i><br />
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Ja, ja y ¡JA!. Permitirme que me ría ante tanta comicidad. Aunque bien pensado soy afortunado, los perros en estos casos salen perdiendo, pobres chuchos. Pobres botarates. Hablando de coches, una vez, hace ya años de esto, me quisieron meter en un <b>Seat 1430</b>. Por aquel entonces tenía un amo que se resistía a comprarse un coche con aire acondicionado. Lo de amo lo digo por decir algo, se creía que yo le pertenecía o algo parecido, no saben los humanos que es todo una farsa, un camelo para que me puedan alimentar mientras hago mis escapaditas nocturnas. Aquel verano decidió llevarse a toda la familia a Alicante, <i>-¡todos pa alante!. </i>Dijo el desgraciado. Se montaron la mujer, los tres niños y la suegra. Pero no contaron conmigo. El amo me tenía cogido por el pellejo de mi lomo. Dicen  que a los gatos no les duele que les cojan por el pellejo, me gustaría que se pusieran en mi susodicho, ignorantes bocasucias. Me miró, le miré con ojos llorosos, intentando un chantaje emocional,  me volvió a mirar, le miré otra vez, miró el maletero abierto y <b>¡ZAS!</b>. ¡ El muy hijo de puta me metió en el maletero!.<br />
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<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/seat%201430.jpg" /></center><br />
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Mientras maullaba desesperadamente entre el equipaje, llegué a oír como el hombre le día a los niños y a su mujer que no me iba a pasar nada, que tenía siete vidas y no sé que más chorradas. Y lo peor de todo, aquel coche no tenía aire acondicionado ni nada, un horno. <br />
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Cuando llegamos a nuestro destino y abrió el maletero, sólo pasaron unos segundos, los justos para coger impulso, saltar a su cabeza y dibujarle una cara nueva con mis cuatro zarpas. Por gañan. Afortunadamente eso ya es agua pasada. Pero bueno, a lo que iba, hablábamos de chistes no?. Pues otro.<br />
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<b>¿Por qué mueve el rabo un perro?</b><br />
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<i>Porque el rabo no es capaz de mover al perro. </i><br />
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 Pobres botarates, se ganan a pulso lo de perritos falderos. <br />
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<item rdf:about="http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/12/gato_perez_attack">
	<title>¡Gato Pérez attack!</title>
	<link>http://gatoperez.bitacoras.com/archivos/2005/01/12/gato_perez_attack</link>
	<dc:date>2005-01-12T17:18:57Z</dc:date>
	<dc:creator>Gato Pérez</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<br />
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Esto es nuevo para mí, un sitio donde poder dejar mis impresiones de forma escrita, y encima gratis. Quizás algunos de ustedes habrán visto weblogs contado por perros, o por gatos, pero, ¿¿acaso leyeron alguna vez a un gato enmascarado??. ¿No?, pues si me lo permiten les haré una breve introducción de lo que ha sido mi vida. <br />
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Yo no fui siempre una bola de pelo con bigotes, no, no, yo nací siendo un humano, una palabra de la que cada vez dudo más de su significado, pero bueno, humano al fin y al cabo. Mis padres eran humanos, como no, o al menos todo lo humanamente que podían serlo. Mis padres tenían por aquel entonces a <b>Gazz</b>, un gato como la mascota de la casa. Gazz era un gato arrogante, envidioso y rastrero, tuvo engañados a mi padre todo este tiempo haciéndoles creer que era todo un amor de gato. ¿Qué cómo sé todo esto?, pues porque el propio Gazz me lo contó.  Vale, ya sé que esto parece un culebrón venezolano y yo <b>Carlos Mata</b>, pero no, todo tiene una explicación. Cuando yo contaba ya con tres meses, mis padres me dejaron con una canguro una noche, con la canguro y con Gazz. Gazz, osea mi padre <i>- lo sé, menudo lío - </i>aprovechó aquella noche para hacerme una visita a la cuna. Se podría decir que yo era su enemigo, el rival que le apartaría de sus amos. Aquella noche Gazz se subió a lo alto de la cuna ejecutando siempre los más sibilinos movimientos, me destapó la mantira con una de sus afiladas garras y me miró con sus ojos brillosos. Al cabo de un rato la canguro entró en la habitación y se puso a chillar, Gazz huyó saltando por la ventana, sabiendo que había cuando sus amos se enterasen de lo sucedido lo deportarían a un centro de acogida, o algo peor.<br />
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<center><img src="http://gatoperez.bitacoras.com/imagenes/gato-escondido.jpg" /></center><br />
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Nunca me quedó claro que pasó aquella noche, Gazz nunca quiso entrar en detalles, <i>- más adelante tuve otros encuentros con Gazz, pero eso ya lo contaré en otra ocasión-</i>  desde entonces mi cuerpo fue cambiando a medida que iba creciendo, mis orejas terminaban en punta, mis ojos brillaban en la oscuridad ¿y mis bigotes?. Tuve bigotes antes de llegar a la dichosa adolescencia, con eso lo digo todo. Fue una una fría noche de noviembre,  ocho años después cuando todos esos pequeños detalles felinos se hicieron patentes a ojos de mis padres, así, a lo bestia. ¡Me había convertido en un gato!. A la mañana siguiente cuando vino a despertarme mi madre se encontró con una bola de pelo con bigotes, ese era yo. Mi madre aterrorizada cogió la escoba y empezó a pegar escobazos en la cama, afortunadamente logré salir de allí por patas, y nunca mejor dicho. Nunca más pude volver a mi casa, no podía volver de esa manera, tenía que averiguar el por qué de todo este disparate gatunil.  <br />
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Es por eso que ahora vago por las calles en busca de respuestas, en busca de Gazz. Pero el camino es largo, y los problemas también. Que mejor que relatarlos a modo de crónicas. Quién sabe, a lo mejor algún día lo podrán leer mis padres y maullaremos, digo..y nos reiremos todos de esto.<br />
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Por cierto, me llaman <b>Gato Pérez</b>. ]]></content:encoded>
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